Foto con fines ilustrativos
Fuente: UCR
La Universidad de Costa Rica (UCR) no solo no ha reducido su inversión en becas ni en sedes regionales, sino que para el 2026 registra cifras históricas de crecimiento tanto en presupuesto como en ejecución, consolidando su compromiso con la equidad, la regionalización y el acceso a la educación superior pública.
Según datos oficiales de la Oficina de Planificación Universitaria, el presupuesto del Sistema de Becas alcanza para el 2026 un total de ₡41.398 millones, lo que representa un crecimiento sostenido respecto a años anteriores.
En 2025, el presupuesto total para becas fue de ₡39.166 millones y la ejecución llegó a los ₡38.278 millones, evidenciando que no se trata únicamente de montos presupuestados, sino efectivamente ejecutados en beneficio directo del estudiantado, equivalente al 97,7% en términos relativos.
Esos datos no son solo cifras en un archivo de excel o un informe, son la llave que le permite a más de 23.000 estudiantes financiar el transporte, alimentación, equipo de cómputo y demás necesidades para completar sus estudios con éxito. En total, más de la mitad de los estudiantes activos de la UCR tienen una beca de asistencia socioeconómica.
No obstante, en sedes regionales el porcentaje de estudiantes becados aumenta. Por ejemplo, en la Sede del Caribe el porcentaje de jóvenes becados llega al 85%, en la sede del sur el 92% y en la sede del Atlántico es de 80%, entre otros.
En 2020, el presupuesto para becas de la Universidad de Costa Rica fue de ₡20.063 millones y para el 2026 es de ₡41.398 millones, es decir, un 48% más.
En las sedes regionales, la inversión global muestra un comportamiento igualmente robusto. El presupuesto ejecutado en el programa de Desarrollo Regional asciende a ₡58.161 millones, cifra que evidencia una expansión sostenida en los recursos destinados a las regiones del país. Esta inversión fortalece la presencia universitaria en Occidente, Guanacaste, Atlántico, Caribe, Pacífico y Sur, consolidando el modelo de regionalización que históricamente ha distinguido a la UCR.
En 2020, ese rubro fue de ₡44.950 millones, lo que representa un crecimiento del 29,4%.
En materia de infraestructura regional para el año 2026, la administración tomó la decisión de financiar proyectos en las sedes con el superávit del periodo 2025 por la Universidad destinó ₡4.293 millones exclusivamente a proyectos en sedes, recursos que se incorporan a la inversión que se encuentra en desarrollo y que en conjunto suman ¢12.334 millones, con el detalle de los siguientes proyectos:
Esos recursos se utilizarán para nuevas aulas, edificios de laboratorios, comedores, plantas de tratamiento y mejoras académicas en Caribe, Atlántico, Sur y Pacífico. Solo en la Sede del Pacífico se desarrollan múltiples obras, entre ellas un edificio de laboratorios con una inversión superior a ₡1.372 millones.
También, la Administración actual de la Universidad de Costa Rica decidió apoyar a las sedes regionales con la creación de plazas administrativas para solventar necesidades básicas en la gestión docente, de investigación, de acción social, vida estudiantil y dirección superior por un total de ₡577 millones al año.
Con respecto a quejas por falta de cupos en algunos cursos para el primer semestre del 2026, debemos expresar que, en los cursos de primer año, la demanda insatisfecha registrada durante el proceso de matrícula ordinaria fue menor en comparación con los años 2024 y 2025, lo que evidencia una mejora en la planificación académica y en la asignación de cupos.
No obstante, ante las quejas de algunos estudiantes, se hizo un llamado a las unidades académicas para que oferten la capacidad máxima disponible desde la matrícula ordinaria, con el fin de optimizar los recursos docentes y reducir aún más las brechas de acceso, especialmente en asignaturas clave para el avance regular de los planes de estudio.
Las áreas con mayor demanda insatisfecha se concentran en Estudios Generales —particularmente en el componente artístico—, la oferta deportiva, las ciencias básicas como Matemática, Química y Biología, así como en el curso de Psicología General.
Estas cifras deben analizarse en su dimensión real.
En los últimos días se ha intentado construir una narrativa según la cual cinco facturas por aproximadamente ₡818.000, correspondientes a actividades protocolarias con embajadores y representantes de universidades internacionales que mantienen proyectos de cooperación con la UCR, serían prueba de un supuesto “despilfarro” o de la desatención de las sedes regionales, la construcción de infraestructura o de la matrícula universitaria.
El contraste es evidente
Estamos hablando de cinco facturas que en conjunto no alcanzan ni el 0,002% del presupuesto del sistema de becas, ni una fracción significativa del presupuesto destinado a regionalización e infraestructura. Reducir la discusión presupuestaria de una universidad pública con decenas de miles de estudiantes y miles de millones de colones en inversión social a cinco facturas de alimentación constituye una simplificación que no resiste análisis técnico.
Ese es el verdadero contexto.
Las relaciones internacionales no son eventos sociales aislados; son espacios estratégicos donde se negocian proyectos, cooperación técnica, movilidad académica, innovación y transferencia tecnológica que terminan beneficiando directamente a estudiantes y al país. Analizar esos encuentros como simples “almuerzos” despoja deliberadamente el debate de su dimensión estratégica.
Mientras algunos intentan posicionar una narrativa de gasto superfluo, los datos muestran una institución que:
Incrementa el presupuesto y la ejecución del sistema de becas.
Aumenta la inversión en sedes regionales.
Destina miles de millones a infraestructura académica en regiones fuera del Gran Área Metropolitana.
Gestiona cooperación internacional millonaria que fortalece la investigación y el desarrollo nacional.
La Universidad de Costa Rica reitera que el uso de recursos públicos se realiza bajo criterios de legalidad, razonabilidad y control, y que las cifras oficiales demuestran que el compromiso con la equidad estudiantil y la regionalización no solo se mantiene, sino que se fortalece.
La discusión pública debe darse sobre datos completos y proporciones reales. Y los datos son contundentes: la inversión social y regional de la UCR crece.