Miguel Ángel Rodríguez, expresidente de la República
Laura Rodríguez
El expresidente de la República Miguel Ángel Rodríguez Echeverría destacó el papel estratégico de las universidades en la formación de una ciudadanía crítica, la defensa de la democracia y la búsqueda de soluciones a los principales desafíos que enfrenta Costa Rica, durante la conferencia «Democracia, ciudadanía y universidad: una conversación sobre el futuro de Costa Rica», realizada el lunes 29 de junio en el Auditorio de la Plaza de la Autonomía de la Universidad de Costa Rica.
Ante autoridades universitarias, docentes, estudiantes y público general, Rodríguez analizó las profundas transformaciones políticas, sociales y tecnológicas que atraviesa el mundo y advirtió sobre fenómenos como el debilitamiento de la confianza en las instituciones, la polarización, el auge de los populismos, la desinformación y los efectos de la inteligencia artificial. Frente a este escenario, sostuvo que la democracia requiere no solo elecciones libres y un Estado de derecho sólido, sino también una ciudadanía informada, independiente y capaz de ejercer contrapesos frente al poder.
El exmandatario, quien fue docente de la UCR durante más de cinco décadas, subrayó que las universidades son indispensables para generar y difundir conocimiento, promover el debate respetuoso entre posiciones diferentes y preparar a la sociedad ante los retos de la cuarta revolución industrial y la inteligencia artificial. «Sin universidad no puede haber ciudadanía con conocimientos y fuerza para controlar la arbitrariedad de los gobernantes», afirmó.
Rodríguez también llamó a recuperar lo que denominó la «solución costarricense»: la capacidad histórica del país para anticipar problemas, construir acuerdos y ejecutar soluciones colectivas. En ese sentido, planteó que Costa Rica debe buscar equilibrios entre libertad y solidaridad, innovación y oportunidades, justicia social y eficiencia económica, mercado y Estado, así como entre las crecientes demandas de inversión pública en educación, salud, seguridad, infraestructura y protección social.
Al concluir, señaló que la confrontación radical no ofrece una salida adecuada a los complejos problemas nacionales y propuso recuperar el diálogo, el conocimiento, la moderación y el respeto como bases para construir acuerdos. «Democracia, ciudadanía y universidad son esenciales para triunfar. También el amor», expresó al cerrar su intervención.