La democracia no se hereda: se defiende en las urnas

"La democracia costarricense no es un accidente histórico ni un privilegio garantizado para siempre".

30-01-2026 - Carlos Araya Leandro


Candidatos presidenciales y autoridades universitarias posan después del debate organizado por la Universidad de Costa Rica Fuente: UCR

Candidatos presidenciales y autoridades universitarias posan después del debate organizado por la Universidad de Costa Rica

Fuente: UCR

El próximo domingo, Costa Rica vivirá una nueva jornada electoral para designar a las personas que ocuparán la Presidencia, las Vicepresidencias y las Diputaciones de la República para el siguiente cuatrienio. En un contexto global marcado por la polarización extrema, el debilitamiento de las instituciones democráticas, el avance de los discursos de odio, el autoritarismo y la intolerancia frente a quienes piensan diferente, esta fiesta cívica adquiere una relevancia aún mayor. Nuestro país, aunque cuenta con una sólida tradición democrática, no está exento de estas tensiones.

La democracia costarricense no es un accidente histórico ni un privilegio garantizado para siempre. Es el resultado de décadas de construcción colectiva, de diálogo, de respeto a la institucionalidad y, sobre todo, de compromiso activo de la ciudadanía. Votar no es un simple trámite ni una obligación vacía: es el ejercicio de un derecho fundamental y, al mismo tiempo, una responsabilidad ética con la Patria y con las generaciones futuras.

Desde la Universidad de Costa Rica hacemos un llamado a toda la ciudadanía a ejercer el voto de manera informada, crítica y consciente. Informarse implica conocer las propuestas, las trayectorias y los valores de quienes aspiran a gobernar; contrastar discursos con hechos; reflexionar sobre el país que deseamos construir. Votar críticamente es no ceder a la desinformación, al miedo ni a la manipulación. Y votar conscientemente es hacerlo con plena libertad, sin presiones de ningún tipo, guiados por lo que cada una y cada uno considera mejor para Costa Rica.

Asimismo, es fundamental que este ejercicio se realice en un ambiente de paz, respeto y tolerancia. La diversidad de ideas y posiciones políticas es parte esencial de la democracia. Defenderla implica aceptar la diferencia sin recurrir a la descalificación, la violencia verbal o la exclusión. La democracia se fortalece cuando el debate es firme pero respetuoso, cuando las discrepancias se procesan mediante el diálogo y las urnas, no mediante el enfrentamiento.

Hacemos también un llamado firme y respetuoso a los partidos políticos, a sus liderazgos y a sus bases, para que honren la tradición democrática que hemos heredado. Respetar las reglas del proceso electoral, acatar los resultados y contribuir a un clima de tranquilidad y confianza ciudadana es una responsabilidad ineludible. Costa Rica ha sido, por décadas, un referente de convivencia democrática para el mundo, cuidemos ese legado.

El domingo 1 de febrero, como lo hemos hecho generación, tras generación acudamos a las urnas en paz, con alegría y con esperanza. Defender la democracia es elegirla, ejercerla y cuidarla. Y hacerlo unidos en la diversidad es la forma más sublime de amor por el país.

Última actualización / 2026-01-30 12:01:01